

Cata ya tenía una marca con historia, pero su crecimiento pedía una nueva etapa. Este rebranding fue un glow up consciente que mantiene su esencia artesanal, mientras comunica su evolución como artista y referente creativo. Más allá del macramé, hoy su marca inspira a mujeres que aman el arte, los procesos hechos a mano y los espacios que se sienten vivos.
